Coordinación
General de los Grupos de Resistencia Civil Organizada.
Motivado
a los acontecimientos del día de ayer 20 de septiembre del 2002, en
el cual entro en vigencia el decreto de prohibición de expresarse
libremente en 8 importantes zonas de la republica, la dirección
general de RECIOR, desde su posición de observación lejos de la
Coordinadora Democrática, y del seudo gobierno de Venezuela.
Declaramos
Contundentemente:
El
inicio de acciones en vía de radicalizar la posición de la
Organización frente al ejecutivo nacional. Dejando en claro nuestra
negativa a participar en actividades violentas, contra el gobierno o
sus adeptos, pero no cerrándonos ante la posibilidad de utilizar la
fuerza para defender las vidas de nuestros hermanos de lucha.
Hacer
un llamado contundente a los hermanos dirigentes de la Coordinadora
Democrática, para que “solicite radicalmente” la derogación de
este insultante y humillante decreto, que nos pone al nivel de
vergonzosos ejemplos como el de China y el de Cuba. Todos los
venezolanos tenemos según la carta magna el derecho a manifestar
pacíficamente nuestro pensar, en cualquier parte del territorio
nacional. Lo ejecutado por el Gobierno Nacional, no es mas que una
flagrante burla a nuestros derechos fundamentales, que no solo busca
convertir a los venezolanos en marionetas incapaces de manifestarse
contundentemente contra un régimen autocrático, sino que además
ofende el orgullo venezolano de pertenecer a una patria de
libertadores y a un pueblo que no se somete a yugos o cadenas de
tirano alguno.
Con
un orgullo y una motivación como la del padre de la patria, cuando
renuncio a la subordinación colonial, nosotros renunciamos a bajar
la cabeza ante este decreto violatorio de nuestras libertades
fundamentales. Renunciamos a espera los tramites y juegos diplomáticos
entre la Coordinadora Democrática, las comisiones mediadoras y el Régimen
de Chávez. Nuestra Paciencia es infinita, pero la de nuestros
militantes no.
Asumiremos
responsablemente las consecuencias de cualquier de nuestras acciones
futuras.
En
Caracas a los veintiún días del mes de septiembre del 2002, ciento
sesenta y tres días de la Masacre de Miraflores.